REGRESANDO AL PRESENTE CON LA RESPIRACIÓN


El ritmo acelerado de nuestras vidas a veces nos va quitando el poder de asombro, de vivir el momento, y va haciendo que tengamos una percepción muy personal de la realidad, una percepción cargada de problemas y obstáculos que nos impiden enfocarnos en el presente, lo cual se traduce en nuestras relaciones de pareja, en el trabajo, en la familia.

Se vuelve muy complejo encontrar salida a nuestros problemas y vivimos en ellos, que aunque a veces son muy pequeños se vuelven como una pequeña piedra en el zapato con la que vivimos día a día, no mata pero no nos deja tranquilos. La respiración es el medio por el cual podemos soltar todo aquello que nos agobia y regresarnos a nuestro centro.

La respiración es uno de los actos que hacemos inconscientemente pero que si lo analizamos es la fuente de nuestra vida. Inhalar es el primer acto de la vida y exhalar el último. A través de este ejercicio de vida podemos controlar la mente, profundizar en la tranquilidad, sentir estabilidad y sentir felicidad. Lo importante es centrarnos en lo que estamos sintiendo en ese momento y que la mente no sea el hogar de cosas pasadas y futuras, lo cual nos produce enojo por lo ocurrido y ansiedad por lo que vendrá.

Te recomiendo practicar esta técnica de respiración (Pranayama) lo cual te ayudará a calmar la mente y a experimentar el momento, el aquí y el ahora.

1. Adopta una postura cómoda, con la espalda erguida para no comprimir el abdomen y permitir que la respiración fluya. La respiración debe realizarse en todo momento por la nariz y mantener la boca cerrada. En el momento de inhalar se debe inflar el abdomen y al momento de exhalar contraerlo hacia la columna vertebral. La exhalación se realiza con la boca cerrada pero como si quisiéramos empañar un espejo.
2. Apoya la mano izquierda sobre la rodilla con la palma de la mano hacia arriba, el índice y pulgar se tocan mientras que los otros dedos permanecen extendidos (chi mudra).
3. El índice y el dedo medio se doblan al interior de la palma de la mano derecha. El dedo pulgar se utiliza para tapar la fosa nasal derecha mientras que con el meñique y anular de la misma mano se tapa la fosa izquierda (vishnu mudra).
4. El brazo izquierdo no debe apoyarse en el tórax y la cabeza no debe de descender.
5. Con el pulgar cierra tu fosa nasal derecha.
6. Inhala lentamente a través de la fosa nasal izquierda, mantén el aire y cierra esa fosa con el dedo índice y meñique.
7. Libera el aire por la fosa nasal derecha
8. Inhala por la fosa nasal derecha, mantén el aire con el dedo pulgar.
9. Libera el aire por la fosa nasal izquierda.
10. Repite esta respiración 5 veces y lentamente incrementa hasta llegar 10 veces.
11. Al finalizar la última respiración relaja tus manos y permanece sentado con los ojos cerrados por unos minutos antes de abrir los ojos.
12. Es recomendable realizar este ejercicio por las mañanas y por las tardes, no inmediatamente luego de haber comido.

El flujo de aire por la fosa nasal izquierda relaja, por la fosa nasal derecha da energía.
La respiración está directamente relacionada con el cerebro y el sistema nervioso. El inhalar a través de la fosa nasal izquierda afecta el hemisferio derecho (parte emocional); a través de la fosa nasal derecha se afecta al hemisferio izquierdo (parte racional o lógica).

Beneficios: Revitaliza, nos mantiene alertas, purifica el organismo, calma la mente, mejora el funcionamiento de ambos hemisferios y los equilibra, ayuda a soltar emociones negativas, mejora el sueño, relaja, regula el metabolismo, nos carga de energía, entre otros muchos beneficios.

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