REGRESANDO AL EQUILIBRIO
Actualmente es muy común escuchar en todas partes conversaciones de cansancio, de cargas de trabajo interminables, de estrés, del tráfico que nos agobia, de la rutina, de la dificultad de las relaciones personales y laborales. Solo estamos reflejando una falta de equilibrio en nuestras vidas. Como explica Ana Paula Domínguez en su libro "El mapa de la felicidad", nos desequilibramos por dos causas: 1. Cuando ponemos nuestras expectativas en lo externo. Es decir, ponemos nuestra felicidad dependiente de factores externos: la atención de la pareja, el tráfico, los proyectos o el jefe, entre otros. O ponemos nuestra felicidad en algún objeto de deseo: viajes, coche, sueldo, entre otros. Buda mencionaba que "la causa del sufrimiento humano es el deseo". El depender de algo que no está en nosotros y que no podemos controlar o que no hacemos algo por controlar nos pone ansiosos y tarde o temprano afectará nuestro rendimiento y calidad de vida. 2. La segunda causa del dese...