YOGA en el AQUI y el AHORA
Qué difícil resulta en algunas ocasiones llegar a clase de yoga, colocarte en una posición cómoda, cerrar los ojos y empezar a conectarte con la respiración para centrarte en "el aquí y el ahora".
Llevar a tu ser “completo” a un espacio físico y al momento presente es de las cosas que aunque suenan simples son muy complejas, dado que nos hemos acostumbrado a vivir en división aún con nosotros mismos.
¡Analiza!, ¿Cuántas veces estamos en un lugar, acompañados de personas, platicando de algún tema con cierta conexión “a medias”?, y sin embargo, nuestra mente está en el pasado, conectado con personas, emociones y lugares distintos, o en el futuro de la misma forma. Nuestro cuerpo físico está “en el aquí y el ahora”, pero nuestra mente está en otro lugar y momento, y ni hablar de nuestro espíritu, por que a veces lo tenemos olvidado por completo.
El vivir en división de mente, cuerpo y espíritu es la causa de muchas aflicciones, enfermedades, depresiones, ansiedad…. Vivir en el pasado nos causa melancolía y tristeza, vivir en el futuro nos causa ansiedad, miedo. Solo conectándote con el presente es posible tener un estado de conciencia, plenitud y paz.
Suena fácil, lo sé, pero implica mucho trabajo interior, de aceptación de ese momento. A veces preferimos vivir en el pasado porque es algo que ya conocemos, o en el futuro porque podemos vivir una fantasía. El aceptar el presente tal y como es, con conciencia plena, con confianza y seguros de que todo pasa, ¡ese es el reto!.
Y no solo se trata de aceptar nuestra realidad a ciegas, se trata de aceptarla con los ojos bien abiertos, para disfrutarla o actuar de inmediato y hacer algo para cambiar el rumbo, tomando las riendas de nuestro peregrinar, de nuestro camino.
Muchas veces buscamos respuestas en libros, con personas, buscamos señales mágicas que nos digan si estamos haciendo bien las cosas o qué debemos hacer ante tal o cual situación. Las respuestas están dentro de nosotros, simplemente debemos conectarnos y llevar la mirada al interior.
Es por eso que en la clase de yoga nos enfocamos en sentir y vivir cada postura en “el aquí y el ahora”, en el poder que nos ofrece vivir enfocados, concientes no solo del cuerpo físico, sino también de la mente y el espíritu. Si se trata de tonificar el cuerpo, pero más que nada de lograr una conexión única que nos permita tomar las riendas de nuestra vida con serenidad, aceptación y plenitud, purificar el cuerpo pero también desintoxicar la mente en este momento de nuestra vida.
Llevar a tu ser “completo” a un espacio físico y al momento presente es de las cosas que aunque suenan simples son muy complejas, dado que nos hemos acostumbrado a vivir en división aún con nosotros mismos.
¡Analiza!, ¿Cuántas veces estamos en un lugar, acompañados de personas, platicando de algún tema con cierta conexión “a medias”?, y sin embargo, nuestra mente está en el pasado, conectado con personas, emociones y lugares distintos, o en el futuro de la misma forma. Nuestro cuerpo físico está “en el aquí y el ahora”, pero nuestra mente está en otro lugar y momento, y ni hablar de nuestro espíritu, por que a veces lo tenemos olvidado por completo.
El vivir en división de mente, cuerpo y espíritu es la causa de muchas aflicciones, enfermedades, depresiones, ansiedad…. Vivir en el pasado nos causa melancolía y tristeza, vivir en el futuro nos causa ansiedad, miedo. Solo conectándote con el presente es posible tener un estado de conciencia, plenitud y paz.
Suena fácil, lo sé, pero implica mucho trabajo interior, de aceptación de ese momento. A veces preferimos vivir en el pasado porque es algo que ya conocemos, o en el futuro porque podemos vivir una fantasía. El aceptar el presente tal y como es, con conciencia plena, con confianza y seguros de que todo pasa, ¡ese es el reto!.
Y no solo se trata de aceptar nuestra realidad a ciegas, se trata de aceptarla con los ojos bien abiertos, para disfrutarla o actuar de inmediato y hacer algo para cambiar el rumbo, tomando las riendas de nuestro peregrinar, de nuestro camino.
Muchas veces buscamos respuestas en libros, con personas, buscamos señales mágicas que nos digan si estamos haciendo bien las cosas o qué debemos hacer ante tal o cual situación. Las respuestas están dentro de nosotros, simplemente debemos conectarnos y llevar la mirada al interior.
Es por eso que en la clase de yoga nos enfocamos en sentir y vivir cada postura en “el aquí y el ahora”, en el poder que nos ofrece vivir enfocados, concientes no solo del cuerpo físico, sino también de la mente y el espíritu. Si se trata de tonificar el cuerpo, pero más que nada de lograr una conexión única que nos permita tomar las riendas de nuestra vida con serenidad, aceptación y plenitud, purificar el cuerpo pero también desintoxicar la mente en este momento de nuestra vida.
Me encanto lo bien que describes como es nuestro diario vivir... es un poco complicado a veces concentrarnos en el aquí y ahora pero el yoga me ha ayudado a vivirlo, acabo de descubrir tu blog y espero entrar a leerlo seguido
ResponderEliminarsaludos