Sobreponiéndose a las emociones negativas
Por Sharon Gannon Hay muchos obstáculos potenciales en el camino a la iluminación, pero hay uno particularmente complicado que subyace a casi todos los demás obstáculos: las emociones negativas. Las emociones negativas se presentan de distintas formas, pero todas se derivan de amar a nuestro “yo” –vernos a nosotros mismos como algo separado de los demás, y aferrarnos a ese sentimiento de separación (querer que las cosas se hagan a nuestra manera). Estas emociones negativas se manifiestan de forma obvia, como el enojo, los celos, el miedo, la ansiedad o la competitividad; y se manifiestan también de forma sutil, como culpar a otros, el orgullo, sentimientos de superioridad, sentir que otros nos tratan de manera injusta, sentir placer cuando a alguien le va mal, o apropiarse del crédito por hacer algo en lugar de ofrecerlo a otros, o a Dios. Las emociones negativas se pueden expresar verbalmente en forma de mentiras, chismes, jactarse de sí mismo, exageraciones, críticas, exponer ...