LOS TRES PASOS
Por: Sharon Gannon Mi primer maestro espiritual verdadero fue un alquimista. Cuando digo “maestro espiritual verdadero” quiero decir que él me dio enseñanzas y prácticas diseñadas para ayudarme a entender los principios espirituales que prevalecen en la existencia. Por “alquimia” entiendo la antigua práctica de transformar algo ordinario en algo extraordinario. Mi maestro era fotógrafo de profesión, y su conocimiento de la química no sólo era práctico, sino metafísico también. Acudí a él en un principio con la intención de aprender más sobre la materia: ¿qué es lo que conforma la forma? Bajo su tutela estudié los fundamentos que constituyen la materia –las doce sales bioquímicas. Estas sales, de forma cristalina, proveen de hecho una rejilla matemática o geométrica que atrae las vibraciones sutiles y las organiza en lo que eventualmente se manifiesta como forma. También aprendí a formar cristales en tubos de ensayo en el laboratorio, al mismo tiempo que preparaba y asistía a mi maest...